Primer libro, Juvenal Álvarez Uzcategui

Primer libro, Juvenal Álvarez Uzcategui

Juvenal Álvarez Uzcategui nos cuenta de su sensación al ver publicado su primer libro.

El proceso de la escritura, esa tarea lenta y laboriosa de un autor, de darle forma con el cincel de la palabra a un texto, siempre he pensado que arrastra parte física de quien la escribe: Una especie de sudor y piel que se queda en cada sílaba plasmada y que hablará por siempre no solo del pensamiento y de la idea, sino de los aromas, los tonos y los matices espirituales  que acompañaron a un escritor. Es por esta razón que al ver mi primer libro publicado, tuve la impresión de haber superado las barreras de los tiempos y logré sentirme clonado en los trescientos ejemplares que hablarían por mí mientras ellos existieran. Al entrar en aquella imprenta de los hermanos Moreno en mi Mérida natal, comprendí que los procesos de clonación aspirados en este recién nacido siglo, ya habían sido superados hacía ya casi seiscientos años en el taller de Gutenberg en la Alemania medieval. La imprenta, esa mágica máquina bulliciosa que ha logrado clonar al autor en cada uno de los ejemplares, como una mujer preñada, pienso que da a luz al autor mismo, y no a sus hijos como otros piensan. Es el autor el que renace en esas hojas impresas, es el café que lo acompañó en la escritura el que vuelve a ser colado cuando son leídas estas páginas, y es el perfume de quien el autor amó el que se multiplica cuando por fetiche, abrimos un libro para olerlo.